viernes, 8 de mayo de 2015

Proceso de extracción y elaboración de la seda

    Las tierras más propicias para la crianza de la seda son las de regiones cálidas, con una altitud máxima de 100 metros y con temperaturas medias de entre 16 y 25ºC. En las regiones frías también se puede obtener cultivos pero de menor calidad.
    El momento idóneo para su producción es la primavera, y dependiendo del tipo de gusano que se emplee, se podrán obtener una o dos cosechas anuales sin utilizar medios artificiales.

Proceso de producción de la seda
    El proceso de extracción de la seda es fundamentalmente manual, y el de hilado y transformado textil puede realizarse industrial o artesanalmente.
    El proceso artesanal para obtener una pieza de tejido de seda consta de aproximadamente doce pasos, de los que aquí se enumeran los más importantes:

Cultivo del gusano de seda. En un espacio sombrío y aireado, y en una superficie aislada del suelo se colocan los capullos, habitualmente en una cama de hojas de morera situada sobre cañas o cartón perforado. Durante los 45-50 días, desde que rompe el huevo hasta que se extrae el capullo, los gusanos necesitan ser atendidos permanentemente, alimentándolos dos veces al día, limpiando su lecho con frecuencia y manteniendo una temperatura entre 19ºC y 25ºC.

Extracción. A partir del décimo día del capullaje se desmonta el entramado de hojas y se separa cada capullo, quitándole la borra y las impurezas. Como la crisálida sigue viva se 'ahoga' con vapor o aire caliente (tradicionalmente una sábana al sol), y si es necesario se procede al secado y a la selección de los capullos para su venta o hilado. En este punto finaliza el trabajo de los agricultores.

Hilado o 'sacado'. Con esta actividad se inician las labores de la industria textil o del artesano sedero. Para deshilar el capullo, que puede tener entre 800 y 1.500 metros de hilo, se cuece en una caldera de cobre con agua a una temperatura de 80 a 100 grados centígrados, para que quede limpio del gres y aflojen el hilo de seda, momento en que el artesano los deshila con una escobilla para pasarlos a un torno manual que va formando madejas. Al devanado simultáneo de varios capullos se le llama seda cruda o en greña


Emparejar. Las madejas se colocan en la devanadera grande, y de ahí a la zarja (torno más pequeño) con 2 o 4 ruedas según el número de hebras que se quieran obtener, hasta los cañones. En este momento se introduce un huso en el cañón que se gira para formar con las 2 o 4 hebras un único hilo de mayor consistencia.

Para evitar las asperezas de la seda y que coja más torcedura se humedecen las hebras. Finalmente se obtienen madejas.


  • Guisado. Las madejas se cuecen y blanquean con agua y jabón para quitarles las asperezas debida a la sericina, removiéndolas para que se blanqueen por igual. Se aclaran con agua y se secan al sol.

  • Teñido. En este momento se puede proceder a teñir la seda con tintes naturales o dejarla en su color original (blanco, amarillo, verde o rosa pálido).

  • Trenzado. Todavía en madejas, la seda vuelve a los cañones para hacer la urdimbre.

  • Tejido. La trenza obtenida pasa al telar donde empieza la tejeduría.


    Seda- mariposa
    Gusanos de Seda en El Zacatín de Bullas

miércoles, 6 de mayo de 2015

información de las vidrieras goticas

Historia y características de las vidrieras góticas
Vidrieras góticas de la Catedral de LeónLa vidriera del Gótico supone la definitiva consolidación, desarrollo y expansión de este arte en toda Europa y, según muchos autores, el periodo de que mejor define la esencia del arte de la vidriera.
La vidriera se constituye en la principal forma de pintura monumental, transforma la arquitectura del momento y se convierte en el vehículo idóneo para expresar los conceptos de la mística y el simbolismo del Cristianismo de los siglos finales de la Edad Media.
Desarrollo de la vidriera gótica La vidriera de los primeros años del Gótico no surge como una nueva forma de expresión artística sino que es ya un arte maduro y plenamente formado, fruto de varios siglos de experimentación y búsqueda. Posiblemente, su logro principal, a diferencia de la vidriera del Románico que hubo de adaptarse a los estrechos ventanales impuestos por la arquitectura, consiste en haber transformado las formas constructivas del momento y el concepto lumínico en el interior de los edificios religiosos.
La transición del Románico al Gótico y del Gótico al Renacimiento no se produjo de forma brusca e inmediata. Fue un proceso lento y paulatino, durante el cual las formas del Gótico fueron imponiéndose al estilo precedente o cediendo paso al estilo entrante. Teniendo en cuenta las importantes diferencias cronológicas existentes entre los distintos países en la adopción y abandono del nuevo vocabulario artístico, podemos datar los comienzos de la vidriera Gótica en la primera mitad del siglo XIII, y su final hacia finales del siglo XV y principios del XVI, produciéndose en ambos periodos de transición interesantes fusiones de estilos.

Vidrieras goticas


jueves, 16 de octubre de 2014

Clima Mediterráneo


  El clima mediterráneo está enmarcado en los climas templados junto a otros como el chino, el pampeano o el oceánico. Se caracteriza por inviernos templados y lluviosos y veranos secos y calurosos, con otoños y primaveras variables, tanto en temperaturas como en precipitaciones. El nombre lo recibe del Mar Mediterráneo, área donde es típico este clima y adquiere mayor extensión geográfica, pero también está presente en otras zonas del planeta, aunque con variaciones en cuanto a la distribución de las temperaturas.

Las lluvias no suelen ser muy abundantes, aunque hay zonas donde se sobrepasan los 1.000 mm. Pero la característica principal es que éstas no se producen en verano, por lo que su distribución es la inversa a la del clima de la zona intertropical, lo cual genera un importante estrés hídrico.
Las temperaturas se mantienen, en promedio, todos los meses por encima de los 0ºC pero presentan variación estacional, hay meses fríos por debajo de los 18ºC y otros más cálidos que en el mediterráneo típico sobrepasan los 22ºC.


miércoles, 15 de octubre de 2014

Imprenta de Gutenberg

La imprenta es un método mecánico destinado a reproducir textos e imágenes sobre papel, tela u otros materiales. En su forma clásica, consiste en aplicar una tinta, generalmente oleosa, sobre unas piezas metálicas (tipos) para transferirla al papel por presión. Aunque comenzó como un método artesanal, su implantación trajo consigo una revolución cultural.

Ya los romanos tuvieron sellos que imprimían hojas de inscripciones sobre objetos de arcilla alrededor del año 440 a. C. y el 430 a. C. Entre 1041 y 1048, Bi Sheng inventó en China —donde ya existía un tipo de papel de arroz— el primer sistema de imprenta de tipos móviles, a base de complejas piezas de porcelana en las que se tallaban los caracteres chinos; esto constituía un complejo procedimiento por la inmensa cantidad de caracteres que hacían falta para la escritura china. En 1234 artesanos del reino de Koryo (actual Corea), conocedores de los avances chinos con los tipos móviles, crearon un juego de tipos móviles de metal que se anticipó a la imprenta moderna, pero lo usaron raramente.2 Sin embargo, la imprenta moderna no se creó hasta el año 1440 aproximadamente, de la mano de Johannes Gutenberg.

Clima Continental


El clima continental aparece especialmente en el hemisferio norte del planeta: Siberia (exceptuando el norte), el interior de Estados Unidos, Canadá, Europa central y oriental, Asia central, interior de China, Irán y ciertas zonas del norte de África.

El macroclima continental es como se conoce a los climas rigurosos en donde las diferencias de temperaturas entre invierno y verano son enormes, así mismo con el día y la noche, los veranos son calientes y los inviernos muy fríos, siempre hay heladas en invierno (por alcanzar temperaturas bajo 0°C) y por lo general lluvias escasas, estas características se producen por localizarse en el interior de los continentes o por regiones aisladas por cadenas montañosas que impiden la influencia oceánica.

Clima Atlántico

Se extiende por la cornisa cantábrica y la costa gallega, con una penetración hacia el interior que apenas supera, y no siempre, los 100 km. Entre los climas peninsulares ofrece el régimen menos contrastado. Mes a mes se mantiene un ritmo constante en las precipitaciones, humedad, temperaturas, insolación, etc.


Bajo esta denominación genérica se engloban tanto los climas del norte y noroeste peninsular como la costa suroeste y sur de Andalucía. Tienen en común el hallarse bajo los efectos del mismo océano, pero la diferente latitud y la presencia del relieve en las inmediaciones de la costa originan contrastes térmicos y pluviométricos notables.